Eludiendo el espíritu enciclopedista de su libro anterior, Bitnus se construye sobre los silencios; es un libro sobre la incapacidad de amar. Pero también es una reflexión sobre la soledad de los cuerpos, la imposibilidad de que dos seres se comuniquen. Y los malentendidos derivados de este impedimento generan significados nuevos, reinterpretaciones de reinterpretaciones que se pierden en un espiral dialéctico sin fin. “El fauno no me gusta/ Yo le gusto/ Eso me gusta”, dice uno de los poemas que delimitan el terreno sobre el que se moverá la relación. >LEER NOTA COMPLETA

23/11/2016

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